A punto de cumplir 23 años, y tras pasar por cuatro de las catorce categorías inferiores previas al primer equipo del Fútbol Club Barcelona, Sergi Roberto se ha hecho un hueco en el vestuario, pero no en el campo.
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| Tras la marcha de Thiago, estaba llamado a ser el sustituto del sustituto del "nuevo Xavi" Foto: fcbarcelona.com.br |
No cabe duda de la gran cantidad y talento que genera La Masía del Fútbol Club Barcelona. Esa que el club no quiere que se toque y que ha provocado la sanción impuesta por la FIFA y ratificada por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de no poder fichar durante dos periodos de traspasos. Esa misma cantera que inculcó la falsa creencia de que todo jugador que llegaba al primer equipo con el sello de Camp Barça era buenísimo simplemente por ser canterano.
Eran los tiempos de Guardiola; cuando la meteórica proyección de Pedr(it)o y Busquets, y Thiago más tarde, iluminó el camino del debut a decenas de canteranos. Pep dio la oportunidad a más de 20 chavales. No importaba si destacaban o no en el 'B'. Debutaban y punto. Precisamente Sergi debutó con él hace cuatro temporadas.
Pep implantó una filosofía que se convirtió prácticamente en obligación. 'Tito' Vilanova, Jordi Roura y el 'Tata' Martino recibieron infinidad de críticas ante las pocas oportunidades que daban a los jugadores del 'B' y a los canteranos con ficha del primer equipo. Pero nadie se paró a pensar fue si en realidad se habían ganado esas oportunidades. Y aún así, fue con el Barça de Vilanova y Roura, el de los 100 puntos, cuando coincidieron once canteranos en un partido por primera vez en la historia del Barcelona. Aunque a ninguno de ellos los subió Vilanova.
En cuanto se destacaba mínimamente en el 'B', debutaban en Primera. Y es que el filial es como el país de Nunca Jamás. Una isla llena de niños en la que todo es diversión y felicidad. Jóvenes con la vida resuelta, jugando a nivel profesional, conocidos, y con posibilidades reales de hacerse un hueco en Primera División, fuese en el Barcelona o fuera.
Una isla que generara y generara talento. Una explosión constante de jugadores prometedores, cada vez más jóvenes. Cada temporada se habla de una nueva perla, de los nuevos "Xavis", "Messis" y "Pedros". Sin que de tiempo de asentar a un canterano, ya hay otro detrás pisando más fuerte.
Sergi Roberto no ha demostrado nada especial
La realidad es que para un equipo con un centro del campo tan definido, Sergi Roberto ha ido gozando de bastantes oportunidades para demostrar algo. Con el 'Tata' muchas de esas oportunidades fueron residuales, es cierto, pero Sergi Roberto jamás ha dado un paso adelante y se ha hecho ver en el campo. Solía entrar en el terreno de juego con el partido ya muy de cara para el Barcelona, ¿y qué mejor ocasión para atreverse a algo? Nunca ha arriesgado con un pase y apenas ha demostrado iniciativa ofensiva. Y Con Luis Enrique viene siendo más de lo mismo. No se le aprecia nada especial.
Un jugador que explotó y dominaba el juego en Segunda División, y que la prensa catalana quiso ensalzar bajo la premisa de que "es canterano, ergo es bueno". En Primera, en el Barça, es incapaz de pedir el balón.
Se encuentra estancado en un nivel de juego por debajo del exigido. Como si no quisiese crecer como futbolista. Un auténtico Niño Perdido.
Se encuentra estancado en un nivel de juego por debajo del exigido. Como si no quisiese crecer como futbolista. Un auténtico Niño Perdido.
La continuidad de Xavi y la llegada de Rakitic le han cerrado puertas, pero si su sueño es triunfar en Camp Barça, la sanción FIFA no le ha podido venir mejor, y difícilmente saldrá del club a corto plazo. Debe aprovecharlo si no quiere que le pisen. A sus 22 años, le aprieta desde atrás un muchacho de 19, su tocayo Samper, que juega en su misma posición y que promete más.
Luis Enrique recela de los canteranos
A la dudosa valía de Sergi Roberto para un equipo que aspira a todo, hay que sumar que el técnico es Luis Enrique, cuya metodología pasa por el ostracismo de jugadores que ya dirigió. Con información de primera mano y posición privilegiada al haber dirigido en el filial a varios de los que ahora conforman la primera plantilla, repite la fórmula de renegar de aquellos que en épocas pasada le sirvieron: Montoya, Bartra, Rafinha en el Celta y nuestro protagonista Sergi Roberto. Además de Tello, Bojan y Deulofeu, a quienes no ha querido y mandó buscar salida.
El caso de Gerard Deulofeu es muy revelador en este sentido; la joya de la corona culé a la que se le quedó pequeño el filial y que se fue de Erasmus a Merseyside para hacerse un hueco a su regreso... Volvió, y resulta que no sirve para el primer equipo. Algo de él no gusta a Luis Enrique. Lo mismo que no le gusta a Emery y hace que tampoco le valga al Sevilla. Tiene 20 años, y en breve comenzarán a reclamar su puesto Munir El Haddadi (19) y Adama Traoré (18).
Son muchos los jugadores que han debutado los últimos siete años, y pocos los que consiguieron ficha del primer equipo y/o continuidad. En cambio, han sido muchísimos los que tuvieron apariciones testimoniales; las justas para adecentar un currículo que les abriese otras puertas. Y es que ser canterano del Barcelona no implica ser buen jugador, pero es un escaparate magnífico.
