Muchos auguraban una desastrosa temporada del Córdoba en Primera. Antes de 2015, a los blanquiverdes les costaba una barbaridad ganar y no eran pocas las voces que pedían un giro radical en el mercado de invierno. Sin embargo, la esperanza ha emergido desde el filial y se llama Florin Andone.
![]() |
| Florin anotó ante el Eibar a los 10 segundos, el cuarto gol más rápido en la historia liguera FOTO: abc.es |
Todo el mundo sabía que no iba a ser fácil el regreso del Córdoba a Primera 40 años después. Nunca está de más recordarlo, volvían a pisar la élite tras conseguir una discreta séptima posición en la Liga Adelante la temporada pasada. Una única victoria en las dieciséis primeras jornadas, con cambio en el banquillo incluido, hacía presagiar una corta estancia del equipo califal en la máxima categoría del fútbol español.
En el filial había referencias de un jovencito de Rumanía, de nombre Florin Andone, que llevaba dos tantos la presente campaña con el segundo equipo y la temporada pasada anotó 12 con el Atlético Baleares, también en Segunda B. Castellón y Villarreal C habían sido sus anteriores clubes, aunque con paso más discreto. No era un historial como para imaginar que la solución del conjunto cordobesista pudiera pasar por él, pero algo debió verle el técnico serbio, porque empezó a contar en la primera plantilla.
La primera oportunidad para Florin llegó en Copa del Rey ante el Granada. A falta de emoción en la mayoría de eliminatorias, el torneo de Su Majestad está reportando la aparición de algún que otro buen futbolista que estaba en la sombra, como relatamos en el caso de Jozabed. Tras debutar teniendo algunos minutos en Los Cármenes, su estreno en el Arcángel en la vuelta de octavos no pudo ser mejor, con un tanto que, sin embargo, no sirvió para lograr la clasificación. Era lo de menos, tocaba centrarse en la salvación y Florin ya contaba para Djukic.
Y llegó 2015, el que está siendo el año de Andone y el Córdoba hasta el momento. El atacante debutaba en Liga otra vez frente al Granada… y otra vez para marcar gol, el segundo de la segunda victoria de su equipo en Liga. Esa destacada actuación le hizo ganarse un hueco en el equipo titular en Vallecas, donde una vez más no decepcionó, provocando el único tanto del encuentro que Abdoulaye Ba empujó contra su propia portería.
¿Con qué podía volver a sorprender el rumano en el encuentro del pasado viernes frente al Eibar? Pues con el cuarto gol más rápido de la historia de la Liga, anotando a los 10 segundos de partido. Esta vez el Arcángel no pudo festejar la tercera victoria consecutiva de su equipo, ya que los guipuzcoanos igualaron el marcador en la recta final. Sin embargo, en Córdoba rebosan alegría. Siete puntos de nueve posibles en 2015 es un buen bagaje. El séptimo de Segunda ya se siente como uno más en Primera. En buena parte se lo deben a su ‘fichaje’ estrella de invierno.
