Athletic ClubAtléticoFC BarcelonaReal BetisCelta de VigoRC DeportivoSD EibarRCD EspanyolGetafe CFGranada CFUD Las PalmasLevante UDMálaga CFRayo VallecanoReal MadridReal SociedadSevilla FCSportingValencia CFVillarreal CFLFPImage HTML map generator

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La liga que pudo ser, fue, y dejó de ser


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Termina un año marcado por la consecución del título liguero del Atlético de Madrid, el final de un ciclo de dos gigantes que impusieron su ley durante 10 años. La última liga sin cintas blaugranas o blancas la levantó el Valencia en la temporada 2003/2004. La temporada 2014/2015 comenzaba de la manera más esperanzadora posible, con cinco equipos en la pomada durante las 10 primeras jornadas. Y de pronto, el sueño de tres de esos equipos desapareció. ¿Fin de ciclo del anticiclo?


El Valencia CF celabrando su título de campeón de liga en la temporada 2003/2004
El Valencia, último campeón de liga (2003/2004) antes de la hegemonía de Barcelona y Madrid
Foto: ciberche.net

Bien acostumbrados durante los primeros años del milenio a ver a Valencia y Deportivo alzarse con el título liguero, plantar cara y presentarse como alternativa sólida junto a la Real Sociedad; pitorreándose del Barcelona y destruyendo la Galaxia Merengue, a la que cedieron los honores sólo dos veces, no esperábamos ni deseábamos que pasado el primer lustro el fútbol español se tornase blaugrana (6 ligas) con alternancias blancas (3).

Lejos quedan ya esas ligas que se ganaban con menos de 80 puntos (el Deportivo la ganó con 69 en el 2000) y pichichis que rara vez superaban los 25 goles: Salva Ballesta, Raúl, Diego Tristán, Roy Makaay, Ronaldo Nazario, Eto´o, Van Nistelrooy, Güiza o Forlán acaparaban el gol hasta la llegada y explosión de Cristiano y Messi.

Eran otros tiempos, tiempos en los que el dinero sumaba pero no era determinante. Fue un cambio de dinámica gradual, y que permitió alguna que otra excepción. Cuando uno de los dos se escapaba la gracia estaba en saber si algún valiente se podía subir a las barbas del rezagado, como lograron Valencia y Osasuna en la 2005/2006 (a 1 y 2 puntos respectivamente del subcampeón), el Sevilla (luchando por la liga en la 2006/2007) y el Villarreal en la 2007/2008 (logró el subcampeonato sacándole 10 puntos al Barcelona y provocó el adiós de Rijkaard).

Las penurias llegaban cuando ninguno de los dos soltaba el acelerador. La distancia del segundo respecto al tercero llegaba a ser estratosférica, de hasta 30 puntos en la 2011/2012; y es que desde la temporada 2009/2010 para alzarse con el trofeo de la regularidad había que sumar 90 o más puntos, llegando en dos ocasiones a la cota de los 100 puntos.

Fue entonces cuando comenzamos a prestar atención en esa guerra entre Valencia, Sevilla y Atlético de Madrid por el título de tercer equipo de España. Y este último, que lo logró hace 2 años por primera vez en el S. XXI, y decidió ir más allá. Sin Falcao, y con Guilavogui, Alderweireld y Baptistão como incorporaciones más caras.

2014 fue el año que nos devolvió la emoción de una liga de tres. Con el mejor final posible; un partido en el Camp Nou del que saldría el campeón. Fue una liga afortunadamente extraña. Ganó el equipo menos goleador de los tres, ganó el equipo que más críticas recibió por su juego de los tres, ganó el equipo que menos invirtió en fichajes de los tres. Ganó La Liga, cuando pareció no querer ganar ninguno de los tres aspirantes a tenor de las tres últimas jornadas [Atlético: 2/9 puntos, Barcelona: 3/9 puntos, Real Madrid: 4/9 puntos].

Incluso recobramos la fe en una lucha más abierta por el pichichi. Un aguerrido Diego Costa, que la temporada anterior anotó una decena de goles, deslumbró en la lucha con 27 tantos, 1 menos que Messi y a cuatro de Cristiano.

Hasta aquí, las 20 primeras jornadas de liga que se han jugado en 2014. Entre las 16 siguientes, correspondientes a la presente temporada, un Mundial y un verano ajetreado en las oficinas, sobretodo en Camp Barça y a orillas del Manzanares.

La nueva temporada se presentaba con un campeón renovado (obligado por las salidas), que se equiparó en incorporaciones (117,6 millones €) al todopoderoso Real Madrid (114 millones €), sólo superado por la renovación en el vestuario blaugrana (157 millones €).

El 23 de agosto comenzó la liga 2014/2015, la de la reválida del título por mucho que el 'Cholo' Simeone insista en que su liga es la del Sevilla (20,95 millones €) y Valencia (43,3 millones €). Ese discurso debió de alertar a Nuno Espírito Santo y a Unai Emery, que lejos de resignarse a esa lucha por ser el tercer equipo de España, se metieron en la verdadera liga del Atlético, la del título.

Tras la disputa de las cinco primeras jornadas, la clasificación la lideraban los chés, en homenaje al 'Cholo', a Peter Lim y a ellos mismos; igualados a 13 puntos con Barcelona y Sevilla. El Atlético seguía la estela a 2 puntos, y el Real Madrid a 4 puntos, igualado con el Celta. En esas condiciones, lo justo, por números, hubiese sido anunciar a los vigueses como candidatos; pero nos conformamos con lo que se aventuraba como una increíble liga de cinco.

A finales de octubre, las esperanzas de los cinco equipos se mantenían intactas, y al finalizar la jornada 9 la distancia entre el primero y el quinto clasificado era de sólo dos puntos. Diferencia que se mantuvo en la jornada 10, aunque con intercambios de posiciones. Desde entonces, la brecha del líder respecto al quinto clasificado no hizo más que aumentar progresivamente, hasta alcanzar los 11 puntos en la decimoquinta jornada.

Con permiso del Sevilla, es de suponer que los de Carlo Ancelotti aumentarán la renta en el partido aplazado de la jornada 16, y que permite de momento reducir la sangría a 9 puntos. Tal podría ser el caso, que el Atlético podría verse más cerca del cuarto puesto que del liderato. Y en esta coyuntura, nos encontraríamos una auténtica lucha de cinco, pero por ser el tercer equipo en discordia, y por obtener un pase para la máxima competición continental, con la que Málaga y Villarreal se permiten soñar; una meta que hasta no hace mucho tiempo, cumplieron, hasta tres veces en el caso de los castellonenses.

El panorama no se avecina muy esperanzador, síntoma de vuelta a la triste normalidad es la cifra de goles de Cristiano, que suma 25, y una gala de premios con galardones cuya falta de criterio y realidad sobrepasa lo absurdo. Pero la liga es larga, quedan aún 66 puntos por disputarse (3 más para Sevilla y Real Madrid), una vuelta entera en la que todo puede dar un giro.

Por el momento rige la clasificación, que parece haber dejado atrás la ilusión de una liga más competitiva, como si de un espejismo se tratase. Como si comenzase otra sucesión Madrid - Barça que se rompe una vez cada diez años. Acaba 2014, el año de La Liga. ¿Acabará también el ciclo que rompió el ciclo?