El ‘Toto’ llegó a Vigo con la misión de seguir inflando a pulmón un globo celeste, en el que en su día ya soplaron Paco Herrera, Abel Resino y Luis Enrique. Por lo demostrado en el terreno de juego, parece que Berizzo ha optado por llenarlo de helio, y el Celta se ha elevado más alto, mejorando ampliamente los registros de las temporadas anteriores. Pero ahora ese globo está perdiendo aire.
Con un equipo bastante definido, en el que la gran alternancia del técnico ha estado en el lateral y central izquierdo, que los primeros partidos de la temporada han ocupado Carles Planas y Sergi Gómez, y que ahora vienen ocupando Jonny y Fontás, el equipo gallego es una de las relevaciones del campeonato y aspira a conseguir una plaza para la Europa League.
El Celta de Vigo ha mostrado durante las 10 primeras jornadas de liga una fiabilidad y regularidad abrumadora respecto al de sus predecesores. No perdió su condición de invicto hasta la jornada 7 frente al Villarreal, y no volvió a perder hasta la jornada 12 contra el Rayo Vallecano.
La comparación no deja lugar a dudas, este Celta es mejor, o al menos, obtiene mejores resultados. En la temporada 2012/2013 perdió en la primera jornada contra el Málaga [con gol de Fabrice Olinga, ese muchacho ahora en las filas del Apollon que se enfrenta hoy en Europa League contra el Villarreal] y consiguió enlazar 3 partidos sin perder únicamente en dos ocasiones: en las jornada 12 a 14 con dos empates y una victoria al mando de Paco Herrera; y dos victorias y un empate en las jornadas 32 a 34, con el equipo jugándose la vida y ya con Abel Resino en el banquillo. Mientras que la campaña pasada con Luis Enrique, el equipo mantuvo el invicto las tres primeras jornadas y repitió dos veces una racha de 5 partidos sin perder en una gran segunda vuelta, que les alzó hasta la novena posición.
Los puntos se consiguen marcando goles, o no recibiéndolos, y en esta coyuntura Berizzo ha encontrado la clave en la primera opción. Hasta la jornada 10 incluida, momento de la machada en el Camp Nou, los gallegos habían recibido 13 goles en la liga, los mismos que la temporada pasada a estas alturas y, curiosamente, uno más que en la 2012/2013. Y por el contrario, habían marcado 17 goles, por los 13 de la pasada y 11 en la de su regreso a primera.
Este plus de goles, monopolizado por Larrivey con 7, Nolito con 5, y Orellana con 3 (que vio puerta las primeras tres jornadas) se traducía en 10 puntos más a esas alturas que el Celta de Luis Enrique, y 6 más que el de Paco Herrera.
Consecuencias de ganar a “un grande”
Desde que los pupilos del ‘Toto’ se llevaron los 3 puntos del Camp Nou, en las cuatro jornadas siguientes sólo ha sido capaz de sumar un punto; frente al Granada la jornada siguiente. No será la última vez que veamos a un equipo menor derrotando a uno de los denominados grandes (por suerte hemos pasado de dos a tres) y a la jornada siguiente es incapaz de vencer. De hecho, esta temporada sólo el Madrid, con su victoria en la jornada 10 ante el Barcelona, se ha librado de un pinchazo el siguiente partido. Y llámenlo casualidad, por mentarlo de algún modo, que el resto de casos, tienen como protagonistas a los dos equipos gallegos:
| La Real Sociedad derrotó al Real Madrid [J.2] y después empató contra el Celta [J.3] |
| El Atlético de Madrid venció al Madrid [J.3] y también empató contra el Celta [J.4] |
| El Valencia ganó al Atlético de Madrid [J.7] y luego perdió contra el Deportivo [J.8] |
| El propio Celta amargó la noche al Barcelona [J.10] y empató contra el Granada [J.11] |
| La Real ganó al Atlético [J.11] y empató contra el Deportivo en el debut de Moyes [J.12] |
Quizás se le estén alargando demasiado las consecuencias a los vigueses, que sólo suman 1 punto de los últimos 12; mismos números que el Almería del recientemente destituido Francisco, que sin ganar a ningún grande, sólo pudo sacar dos empates en los 8 partidos que han pasado desde su última victoria.
Pese a esta mala racha, hay que valorar la temporada en su totalidad, y ahí la crítica es totalmente diferente. La renta respecto al descenso es de 10 puntos y está inmerso en la lucha por Europa, que puede ser muy amplia si alguno de los seis primeros clasificados gana la Copa del Rey y el Villarreal o Sevilla ganan la Europa League.
La Liga es muy larga, restan aún 24 jornadas, 72 puntos por luchar, y en el fútbol dos victorias seguidas te hacen olvidar los problemas y dos derrotas te hunden. Es cierto que partidos como el de la visita del Eibar no mereció perderlo, pero no meter el balón en las redes penaliza, y lleva ya 4 partidos acusando esa sequía. Nolito parece otro desde su convocatoria internacional, Augusto Fernández, vital para la salvación hace dos temporadas, parece confundido en el terreno de juego, ya que Berizzo aún no tiene claro donde ponerlo; si ocupando el la banda derecha en lugar de Orellana, o acompañando a Krohn-Dehli en el centro en lugar de Pablo Hernández, su alumno aventajado en el O'Higgins.
El próximo sábado a las 22:00 en la Rosaleda veremos si el globo vuelve a subir, en un duelo por Europa. El Celta debe inflarlo con goles y la esencia que hasta hace no mucho lucía.
