En un Barça que aspira a todo esta temporada, el último futbolista que ha blindado el equipo blaugrana con un nuevo contrato no es otro que Jordi Alba. Lejos de un rol tan protagonista como pudiera ser el de los hombres del tridente, el lateral zurdo ha sido otra de las piezas que ha conformado una maquinaria impecable en este tramo final de competición.
![]() |
| Jordi Alba renueva hasta 2020 y pasa a tener una cláusula de 150 millones FOTO: David Ramos (Getty Images) |
Jordi Alba, el primero de una gran saga
En el Valencia, ese equipo que ha producido tres de los últimos laterales izquierdos más sobresalientes del panorama español, fue donde Jordi Alba se dio a conocer. Él fue el primero de una magnífica trilogía continuada posteriormente por Juan Bernat (actualmente en el todopoderoso Bayern) y José Luis Gayà (que en una temporada ha pasado del anonimato a ser una de los hombres más codiciados de la plantilla Ché). Ellos también han triunfado siguiendo los pasos de su antecesor.
No obstante, en el caso de Jordi Alba, no fue llegar y besar el santo. Cadete en su día de las categorías inferiores del Barça, tras un paso intermedio por el modesto Cornellà, el Valencia reparó en el potencial del jugador de Hospitalet y lo incorporó al filial. Tras una cesión en el Nastic que le sirvió para foguearse y destacar en la categoría de plata, la temporada siguiente se ganó un lugar en el primer equipo. Aquel futbolista que era entonces un proyecto de extremo izquierdo no tuvo encaje en el conjunto ché hasta que Unai Emery (autor de otros grandes descubrimientos en la historia reciente como el Iborra mediapunta) lo situó de lateral. Desde aquel momento, su crecimiento hasta consagrarse en la élite fue imparable.
La Eurocopa 2012 y el salto al Barça
El año 2012 fue sin duda el punto álgido en la trayectoria de Jordi Alba. Tras dos temporadas rindiendo a un gran nivel en el Valencia, la llamada de España para disputar la Eurocopa de 2012 fue un premio al que correspondió con creces. Se salió en aquel torneo y hasta se permitió el lujo de marcar en la final contra Italia. Tras despuntar en semejante escaparate, su salto a un grande ese mismo verano era ya algo previsible.
Su destino no fue otro que el equipo de sus orígenes, el Barça, a cambio de 14 millones. En su primera temporada como blaugrana, bajo las órdenes de Tito Vilanova, el de Hospitalet demostró su solvencia y regularidad y tuvo un papel aceptable en la Liga conquistada aquella campaña 2012-13. Tras una temporada pasada en la que las lesiones redujeron considerablemente su participación, este año ha vuelto a estar a la altura de las circunstancias.
El nuevo contrato de Jordi Alba
En el presente ejercicio, Jordi Alba ha disputado 27 partidos de Liga (1 gol), 10 partidos de Liga de Campeones y 5 partidos de Copa (1 gol). En total, 42 partidos, 3.755 minutos y 2 goles. Todo ello le ha valido para conquistar su segundo título liguero, su primera Copa del Rey y quién sabe si su primera Champions el próximo sábado.
Este martes el club ha hecho oficial su renovación hasta 2020. A falta de trascender su salario, uno de los puntos que suscitó más diferencias entre club y jugador durante las negociaciones, su nueva cláusula de rescisión si resulta un indicativo del considerable valor que tiene el futbolista para la entidad blaugrana: 150 millones de euros (hasta entonces había sido de 18). Sin entrar a valorar lo exagerado de las cifras, lo cierto es que su blindaje parece más que merecido.
