Salvo que se complique la vida más de lo debido, todo apunta a que el Espanyol vivirá un tranquilo final de competición. En tierra de nadie en la clasificación, el conjunto periquito hace sus planes para la próxima campaña. Curiosamente, pueden ser uno de los jueces que decanten el título de Liga que se disputan Barça y Real Madrid.
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| El futuro de Sergio García es una de las grandes incógnitas del Espanyol. Fuente:EFE |
El Espanyol camina en el limbo
Tras el chasco de semifinales de Copa del Rey, no parece que la vida vaya a deparar emociones fuertes al aficionado del Espanyol a corto plazo. Con 34 puntos en la clasificación, el equipo de Sergio González está a nueve del descenso y a diez de la séptima posición que puede dar derecho a jugar Europa. Alcanzar al Málaga parece una utopía, como vienen reconociendo los propios jugadores ante los medios. Parece, por lo tanto, que el único objetivo providencial será lograr los siete u ocho puntos de rigor para consumar la permanencia.
Echando de nuevo la vista atrás, hay que decir que lo recientemente acontecido en el cuadro barcelonés en Liga no puede comprenderse sin obviar lo sucedido en Copa. La buena marcha del equipo en la clasificación generó la sensación de que los deberes estaban hechos en el torneo de la regularidad, por lo que todas las expectativas se volcaban en la semifinal ante el Athletic, en la que partían con un buen resultado de 1-1 en San Mamés. El que apuntaba a ser el partido del año en Cornellà no salió como los de Sergio González esperaban, que cayeron por 0-2.
Las sensaciones a posteriori de la eliminación, más que de decepción, parecen ser de vacío. Sin aparentar tener demasiado en juego, el Espanyol cayó por 1-0 en Anoeta y en las dos últimas jornadas ha cosechado sendos 0-0 ante Atlético y Deportivo. Los blanquiazules caminan en ese limbo que es la zona media de la clasificación, pero deben tener cuidado. No sería la primera vez que un equipo en esta situación se durmiera más de lo debido y terminase pasando algún apuro.
Juez en Liga
No obstante, ante la ausencia de desafíos, el conjunto perico sí puede experimentar el morbo de estar involucrado en la lucha por el título de Liga. A falta de seis jornadas para el final del campeonato, recibirán al Barcelona en un derbi que puede ser la única verdadera emoción fuerte que les quede por afrontar esta campaña.
El equipo del famoso ‘Tamudazo’ sabe que ahogarle la fiesta al vecino siempre es un buen pretexto para acabar la temporada con una sonrisa de oreja a oreja. Para más inri, el Real Madrid también visitará Cornellà durante la penúltima jornada, aunque ya se verá si con algo en juego.
Los planes y Sergio García
Como ocurre también muchas veces en el último tramo de competición cuando no hay nada en juego, desde Cornellà ya se empieza a especular con el futuro de varios jugadores. Algunos como Lucas Vázquez y Kiko Casilla estarán muy cotizados, mientras que en otros casos como el de Álvaro González ya se ve con buenos ojos la posibilidad de hacer caja.
En cualquier caso, si hay un jugador que realmente quisiera retener el aficionado espayolista a toda costa para la próxima campaña, ese es Sergio García, capitán, santo y seña del equipo. El atacante, más allá de otros mimbres de calidad, supone el salto cualitativo necesario para vivir en Primera con cierto desahogo. No sólo es gol, que también, sino que su calidad es tal que el Espanyol es un equipo completamente distinto en su ausencia, mucho más plano y sin capacidad de sorpresa, como se vio en Riazor el pasado domingo.
El delantero ya contó este invierno con una suculenta oferta desde China y este verano también se esperan más pretendientes. Su marcha supondría un vacío que ni Stuani (nueve encuentros sin anotar) ni Caicedo (11 de vacío) parecen en disposición de poder cubrir.
